miércoles, 27 de noviembre de 2019

Llegando al futuro

Viajar en el tiempo es una de las grandes fantasías del ser humano y una temática muy popular en muchas novelas y películas de ciencia ficción.

El primero en narrar un viaje temporal dentro de la literatura de ficción fue el dramaturgo noruego Johan Herman Wessel, que escribió en 1781 la obra Año 7603, en la que un hada transporta a un hombre al futuro. Pero el primero en hablar de un instrumento mecánico para viajar en el tiempo fue el español Enrique Gaspar y Rimbau, invento que describe minuciosamente en su libro El anacronópete (1887). Pero la novela más famosa sobre esta temática es La máquina del tiempo, del escritor británico H.G. Wells y publicada por primera vez en 1895. En el medio televisivo la más conocida es la TARDIS, de las serie británica Doctor Who; pero seguramente la máquina del tiempo más famosa es la que aparece en la saga cinematográfica de Regreso al Futuro: el famoso DeLorean (en un principio iba a ser una nevera pero se consideró que era mejor que se moviera) y el condensador de fluzo.
 
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Según el Principio de Autoconsistencia de Nóvikov, desarrollado por el astrofísico teórico y cosmólogo ruso Ígor Nóvikov a mediados de los 80 para resolver los problemas de las paradojas en los viajes a través del tiempo, si un evento ocurre y produce una paradoja temporal la probabilidad de que ese evento ocurra es cero. Así, si viajas al pasado para cambiar algo, acabarás siendo el factor desencadenante en ese suceso; es el caso de la película Terminator (James Cameron, 1985).
 
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En cambio, si obviamos este Principio, el tiempo es flexible, mutable, donde los cambios pueden crear una línea temporal alternativa; como en Regreso al Futuro (Robert Zemeckis, 1985).
Bob Gale, guionista de la saga junto al director Robert Zemeckis, se inspiró en el anuario del colegio de su padre para crear Regreso al Futuro, ya que al ver las viejas fotos de su padre comenzó a preguntarse si habrían sido amigos en caso de nacer en la misma época.
El gran éxito de Tras el Corazón Verde (Robert Zemeckis, 1984) y el aval de Steven Spielberg permitieron que los Estudios Universal dieran luz verde al proyecto, un libreto rechazado anteriormente por muchas productoras.
Los artífices de la película querían a Michael J. Fox como Marty pero en el momento del casting no estaba disponible por su contrato con la telecomedia Enredos de Familia. Contrataron a Eric Stoltz en su lugar, un joven prometedor que había sorprendido con su interpretación en Máscara (Peter Bogdanovich, 1985) pero al ver que no funcionaba recurrieron a Fox pese a sus problemas de agenda.
 
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El 3 de julio de 1985 se estrenó Regreso al Futuro, una de las películas más taquilleras de su década, una diversión familiar con un extraño tema edípico que flirtea con el incesto y que juega con la profunda nostalgia que los americanos siguen sintiendo por la década de los 50.
“Nunca pensamos en una secuela; el coche volador del final del film original era una broma. Pero un éxito así se convierte en algo más grande que tú”, contaba el director Robert Zemeckis años después.

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Tras ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (Robert Zemeckis, 1988), los autores filmaron a la vez dos continuaciones con más efectos especiales.
 
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En Regreso al Futuro II (Robert Zemeckis, 1989) se muestra el futuro. Así, el 21 de octubre de 2015 es el día en el que Marty McFly y Emmett Brown llegan a nuestro tiempo, un salto temporal de una generación para conocer a los descendientes del protagonista. Zemeckis y Gale eludieron un enfoque orwelliano como el que aparece en la novela distópica 1984 (George Orwell, 1949) intentando mostrar una evolución posible tanto estilística como tecnológica. Así, en la película aparecen multitud de detalles que se aproximan bastante a lo que hoy en día tenemos a nuestro alcance: gafas de realidad aumentada parecidas a las Google Glass, reconocimiento vocal, lector de tarjetas de crédito portátil, televisiones multiventana, drones como cámaras auxiliares, cámaras de fotografiar digitales compactas, control remoto de videojuegos, videollamadas o puertas que se abren con huellas dactilares. Otros no los tenemos alrededor nuestro (aún): anuncios con hologramas en 3D, coches voladores, basura como combustible, bambas con robocordones, monopatines voladoras o chaquetas autoajustables.
Tras visitar el año 1885, la época del salvaje oeste, en Regreso al Futuro III (Robert Zemeckis, 1990) los creadores completarían una trilogía clave en los relatos de viajes en el tiempo, regalando una pareja perfecta a la Historia del Cine ochentero: Michael J. Fox y Christopher Lloyd.
 
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El director volvería a triunfar con su siguiente película: Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994). En este caso el protagonista también vivirá acontecimientos cruciales, pero no solo para su familia, sino los de su país durante varias décadas. Pero esa es otra historia…

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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Cleopatra, la Reina del Séptimo Arte

Miércoles 11 de diciembre a las 19:00 horas. Museu Egipci de Barcelona.

 
 
Pocos personajes femeninos de la historia han sido tantas veces recreados, tanto en el mundo de la literatura como en el mundo del cine o de la televisión. Pocos mitos continúan tan vivos tras tantos siglos, como la incombustible Reina de Egipto.
Aprovechando el el 50 aniversario de la monumental Cleopatra de Joseph L. Mankiewicz, una superproducción de 1963 protagonizada por la estrella del celuloide Elizabeth Taylor, repasaremos ésta y otras versiones de una historia de poder y traición: la legendaria vida de la Reina del  Nilo y de cómo conquistó a Julio César y Marco Antonio. Y es que Cleopatra se ha convertido en uno de los grandes iconos de la bellaza más seductora capaz de conquistar a dos de los mejores soldados de Roma, cambiando así el rumbo de la historia. 

Conferencia exclusiva para el Club de Amigos, Amigas y Mecenas de la Fundació Arqueològica Clos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

SER Historia: "35 años de la Guerra de las Galaxias"

El próximo mes de mayo de 2012 celebraremos el 35 aniversario del estreno mundial de "Star Wars". SER historia se adelanta al cumpleaños y descubre las claves del éxito de esta saga con millones de seguidores en todo el mundo.

Desde tiempos inmemorables, las diferentes culturas de la humanidad han creado historias para expresar sus experiencias, ambiciones o éxitos, para explicarse cómo funciona el mundo y para comprender el sentido más profundo de la vida; estas narraciones reciben el nombre de mitos.
La intención de George Lucas era rodar una película sobre Flash Gordon, su héroe de juventud, pero como le pedían mucho dinero por los derechos del personaje, decidió inventarse su propia saga galáctica, manteniendo algunos elementos de los seriales de los años 30 y 40 sobre el personaje creado por Alex Raymond: el peinado de la princesa Leia, el emperador, las letras en perspectiva del inicio, etc.
Para el argumento se basó en "El héroe de las mil caras", libro publicado en 1949 por Joseph Campbell, en el que el autor expone que los héroes de todos los mitos son muy similares en sus características y aventuras ya que todos siguen el arquetípico "viaje del héroe" (inspirado por el famoso psiquiatra C. G. Jung quien creía en la presencia de arquetipos en el inconsciente colectivo); Campbell concluye la existencia de un monomito, o mito único, compartido por la mayoría de las culturas de la Tierra. Así, las aventuras de Luke Skywalker siguen el patrón narrativo que se deriva de las historias y leyendas populares, compartiendo un ciclo de aventuras similar al de héroes de otras culturas: Separación - Iniciación - Retorno.
Campbell escribe el desarrollo de la jornada del héroe de la siguiente manera: "Un joven hombre debe dejar su hogar atrás para embarcarse en una misteriosa aventura. Al principio duda pero decide comenzar su viaje cuando un sabio guía le da un poderoso talismán. En el camino, el joven se encuentra con otro valiente hombre que lo ayuda a rescatar una damisela en peligro. Después de obtener una revelación espiritual, el héroe madura y conquista a su maligno adversario". La frase inicial ya nos sitúa en ese tiempo mítico, de fábula o de cuento, en que tecnología más avanzada y elementos del pasado se fusionan para alumbrar un nuevo universo: Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana.... (como error ortográfico que se colaron en la primera película de la saga los cuatro puntos suspensivos en lugar de tres y se mantuvieron en las demás entregas).



 Remake

A todo esto cabe añadir que el propio Lucas reconoce que el film es una especie de remake de la película "Kakushi toride no san akunin" (en español "La fortaleza escondida"), dirigida en 1958 por Akira Kurosawa. La similitud más evidente es la de los campesinos y los droides C-3PO y R2-D2, aunque también encontramos muchas otras propias de las películas de samuráis: los Jedis y su vestimenta, las espadas láser y los conceptos de Fuerza y Lado Oscuro de la Fuerza. El cineasta también ha afirmado que las temáticas de la caballería medieval y los caballeros, así como la figura del paladín y demás miembros de la sociedad feudal inspiraron a varios personajes y conceptos en la primera película.
El montaje de la escena del ataque a la Estrella de Muerte (concepto extraído de la novela "El planeta errante" escrita en 1967 por Fritz Leiber) tiene su origen en los combates aéreos de la Segunda Guerra Mundial, concretamente en los de dos películas: "The Dam Busters" (1955, Michael Anderson) y "Escuadrón 633" (1964, Walter Grauman).
En este conglomerado de estilos e influencias no podía faltar el western: Luke vive con sus tíos en una granja en el planeta Tatooine, aunque sueña con convertirse un día en un caballero Jedi (pistolero), para disgusto de aquellos; Hans Solo es un contrabandista fronterizo que se viste como un cowboy, y la escena del bar es típica de las películas del oeste, con duelo a pistola láser incluido.
Además, Lucas introduce sorprendentes componentes históricos en la trama, con alusiones a la resistencia francesa o la Alemania nazi que dotan de verosimilitud a la historia. De hecho, algunos uniformes imperiales recuerdan a los de las SS y la escena final de la entrega de medallas se basa en el documental alemán "El triunfo de la voluntad" (1935, Leni Riefenstah).


Y el estreno de "Star Wars" el 25 de mayo de 1977 lo cambió todo


A partir de entonces, cobró mucha mayor importancia el marketing, renovó el interés por las bandas sonoras elaboradas y sinfónicas e inauguró la categoría de herramienta esencial para los efectos especiales de toda clase (maquetas, pantallas azules, animaciones, maquillajes). Cine-espectáculo que impactó en la cultura popular y cuyos valores éticos siguen significando una lucha contra la opresión, una búsqueda de la libertad individual y colectiva, de la dignidad y lo mejor de cada uno de nosotros. En definitiva, una historia sigue hablando de temas universales como la fraternidad, la amistad, la lucha, el valor, la redención, el perdón y el éxtasis de vivir, pero concebida como una mitología moderna.

Os dejo mi intervención en el programa de Nacho Ares:

lunes, 29 de diciembre de 2008

La Prehistoria en el cómic

Actualmente, la arqueología prehistórica ha alcanzado un estatus de madurez sobre algunos aspectos clave como la dimensión social y posterior divulgación pública de las conclusiones de sus estudios sobre determinados vestigios (construcciones, instrumentos, huesos humanos o de animales, etc.) anteriores a todo documento escrito. En ambas facetas destacan los mass media por el uso que hacen de unos códigos de lenguaje sencillos y comprensibles, equivalentes postmodernos de las ancestrales tradiciones orales; así, los cómics históricos constituyen otra manera de contar el pasado que se caracteriza por una gran difusión, bastas posibilidades educativas y clara vocación lúdica.


La presencia de la historia en los cómics queda relegada, normalmente, a ocupar el papel de escenario para el desarrollo de los argumentos. Este marco de referencia cronológico aporta cierta verosimilitud a las tramas, corriendo así el peligro de ser aceptadas como pedagógicamente válidas por los lectores. En los cómics se sigue relacionando la prehistoria con el paleolítico e introduciendo dinosaurios del jurásico en el cuaternario, para poder mostrar una trama de acción en la que hombres cavernícolas y monstruosos dinosaurios aparecen conviviendo.

Gonzalo Ruiz Zapatero, profesor del Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, plantea la siguiente clasificación para las historietas ambientadas en la prehistoria: el cómic realista documental (Orígenes del hombre americano : los primeros, Miguel Angel Nieto, José Ortiz y José Alcina Franch), el cómic realista fantástico inspirado en datos arqueológicos (dos volúmenes de las Crónicas de la noche de los tiempos, André Houot) o utilizando libremente elementos del pasado (la adaptación del personaje de R. E. Howard Conan el bárbaro), la caricatura fantástica plagada de contradicciones (B.C. Antes de Cristo, Johny Hart) y la caricatura documental con intencines pedagógicas y divulgativas (la adaptación de la serie televisiva Érase una vez...el hombre). A esta lista, cabría la posibilidad de añadir los tópicos recursos del viaje en el tiempo o del hallazgo de mundos perdidos conservados inalterablemente sin evolucionar, que han hecho posible la parición de los dinosaurios en series como la Patrulla X.

Debido a las inmensas posibilidades gráficas que presenta, la prehistoria ha estado presente en los cómics principalmente en los géneros clásicos: el de aventuras y el humorístico. Y en el cómic español este hecho no ha sido una excepción.

Manuel Gago, conocido por El Guerrero del Antifaz y autor más pródigo en series del cómic español, inició en 1950 la colección Purk, el hombre de piedra para la Editorial Valenciana, cuyo desarrollo se enmarca en una idealizada Edad de Piedra. Con sencillos e inocentes guiones de Pablo Gago, que suavizan el lenguaje y disfrazan considerablemente la violencia y un dibujo efectista que prioriza la anatomía humana en lugar del vestuario, que se limita a taparrabos de pieles y mocasines para los hombres mientras que las mujeres se cubren desde el pecho hasta la mitad de los muslos (la censura se encargó de paliar esta desnudez alargando las faldas y obligando a cubrir el torso de Purk con una piel de leopardo a partir del número 6), se llegaron a publicar 210 ejemplares y 7 almanaques de esta serie. El autor, con un estilo ágil y de fácil lectura, da vida a una particular fauna prehistórica muy alejada de lo verosímil y de concepción algo ingenua.

En 1962, Manuel Gago creó para la Editorial Maga la serie Castor, ambientada en una presunta prehistoria de hace diez mil años. Se publicaron 42 números, pero no alcanzó el éxito de Purk, el hombre de piedra.

El español Enric Badia Romero dibujó durante un lustro a Rahan, el sofisticado héroe prehistórico creado en 1969 por el guionista Roger Lécureux y el dibujante André Chéret para la publicación francesa “Pif Gadget”. Ante la fuerte demanda por parte de los lectores, le encargaron a Romero nuevas historietas siguiendo el estilo del dibujante original, llegando a realizar más de 20; terminó su colaboración por desaveniencias con Chéret.

La prehistoria que se muestra en las aventuras de Rahan, especie de Tarzán rubio en la época de los dinosaurios, tiene pretensiones realistas pese a contar con algunos anacronismos como la aparición de dinosaurios en sus páginas. Los valores que predominan en este cómic son muy humanos y la fuerza no es más que una herramienta al servicio de las buenas causas que Rahan se siente en la obligación de defender de una forma absolutamente altruista. Así, las cualidades éticas de “los que marchan de pie” que hereda Rahan se corresponden a las garras del collar que recibió de su padre adoptivo Craô-le-Sage antes de morir: valor, lealtad, generosidad, tenacidad y sabiduría (tras su matrimonio recibe una sexta garra, la curiosidad). Esta rectitud moral del personaje hace que sus aventuras resulten a veces moralistas en exceso.

Dentro del género humorístico producido en nuestro país destaca Altamiro de la Cueva, serie centrada en las aventuras de un grupo de cavernícolas. Creada en 1965 por Joan Bernet Toledano y Carles Bech para la revista “TBO”, el nombre y el la personalidad del protagonista se inspiran en el artista que decoró las cuevas de Altamira y surge de la afición del dibujante Bernet Toledano por la arqueología. Siendo uno de los menos vigorosos de la tribu y sin aptitudes para la lucha, Altamiro supera estos factores con el ingenio del débil que sobrevive ante la fuerza bruta adaptándose; así pues, el protagonista no hace más que mostrar al lector la evolución de la humanidad en un contexto de moral fabulada plagado de anacronismos.

Así, Altamiro de la Cueva guarda ciertas similitudes con Los Picapiedra, la exitosa serie televisiva de dibujos animados creada por William Hanna y Joseph Barbera. Esta inolvidable familia de la Edad de Piedra (con una estructura social idéntica a la de los Estados Unidos a mediados del siglo pasado) convivía en un mundo de fantasía con dinosaurios, tigres dientes de sable, mamuts y otros animales ya extintos y usaban una tecnología que parodia a la del siglo XX.

Tanto Altamiro de la Cueva como Rahan coinciden en la aplicación del método científico, pues parten de sus conocimientos sobre la naturaleza y los aplican a un propósito útil para sí mismos, para el bienestar de la tribu o para ayudar a algunos animales. Eso si, mientras Rahan lo hace como parte de sus aventuras, Altamiro busca el humor en sus historietas.

Viven sus aventuras en un decorado prehistórico imaginario que en gran medida se basa en la realidad pero que se permite numerosas licencias. Y es que esa es precisamente la mágia del cómic, la de deleitarnos con la prehistoria que pudo haber sido pero (científicamente) no fue.


(Artículo publicado en el "Diario de los yacimientos de la sierra de Atapuerca" n#23, primavera 2007)